Permanezcan en sus asientos – Jano

La trastada genial de Jano.

El coruñés edita con la imprescindible y hacendosa editora viguesa Fosfatina este cómic de exquisita factura, que ya avisa con una portada de elegantes colores e de atractiva finura compositiva. Sigue la actual moda de las tintas metalizadas, en este caso plateado, que combinado con el marrón y el negro y un papel de atractiva textura hacen que el efecto llamada de la portada sea irresistible.

Jano desarrolla en este libro tres sorprendentes y fantásticas (por no decir psicotrópicas) historias cortas que confluyen en las páginas finales. Tres historias con cierto aura de misterio que dejan espacio para la propia elucubración y que sin duda darán alguna vuelta por nuestras cabecitas buscando las soluciones a los misterios que nos propone el autor.

Con su peculiar estilo y un ritmo casi que fijo de cuatro viñetas por página, interrumpido a veces por maravillosas ilustraciones a página completa, este libro es una obra valiente, audaz y estilísticamente hermosa. Jano acentúa su visión del cómic de la que ya fue avisando con magníficas obras como Operario o Nacho Camacho.

Jano deja a veces la soledad del corredor de medio fondo, sólo un instante para mirar alrededor y dejarnos un libro que es pura elegancia “mod” remezclando historias que bien podrían ser de una peli de la Hammer. El trazo sencillo y lineas rectas, un manejo espectacular de las sombras y de las masas de negro hacen de Jano un autor con un discurso creativo propio alejado de las modas del cómic actual y por tanto, con una carrera que discurre alejada del “mainstream” que hace de este constructivista de las viñetas uno de los más interesantes autores gallegos.

Este libro de 48 páginas en blanco y negro cuenta tanto en los silencios como en los textos, es sencillo pero sólo aparentemente, es ligero, lo que permite leerlo rápido, pero el cerebro te pedirá volver, releer, admirar, parar en la excelencia gráfica. Sin duda es un libro para paladares exquisitos, una delicatessen en la que Jano sublima su maestría gráfica y narrativa, que Fosfatina hace realidad con un gusto y una calidad muy buenos.